
Los concursos de belleza suelen ser desmerecidos por muchos como algo frívolo y sin importancia. Pero la más reciente edición de Miss Japón sacudió al país asiático, y aún genera olas. El motivo es que el certamen lo ganó alguien muy alejada de los cánones tradicionales de belleza nipona. La reina electa fue Ariana Miyamoto, una joven de 20 años que tiene la particularidad de ser de raza mixta. Su madre es japonesa y su padre afroestadounidense.



