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jueves, 11 de septiembre de 2014

BIBLIOTECA NACIONAL: TESORO HISTORICO Y CULTURAL DE URUGUAY

Cientos de quilómetros de papel. Acumulados a lo largo de los siglos en cajas y estantes, en bibliotecas y archivadores, en folios y en carpetas. Son la memoria histórica y judicial del país. En esas millones de páginas residen los hechos públicos (y también muchos privados) de los sucesivos gobiernos de la añeja colonia española hasta hace unas pocas décadas.Todo ese volumen de información sobre el pasado de Uruguay se almacena en el Archivo General de la Nación (AGN), que se divide en dos grandes conjuntos: los archivos históricos (ubicados en la sede la calle Convención) y los archivos judiciales (en la sede de la avenida San Martín). Los documentos más antiguos que posee el AGN se remontan a 1732, con los primeros repartos de tierras luego de la fundación de Montevideo, además de protocolos notariales de la misma época.


Los más recientes fueron las donaciones particuares que realizaron las familias de Carlos Quijano y de los generales Víctor Licandro y Líber Seregni. En los primeros casos los archivos están totalmente descriptos y abiertos al público. Los otros dos tienen un plazo precaucional y no se pueden hacer públicos hasta 2034.

La actual directora del AGN es Alicia Casas, bibliotecóloga y archivóloga, viuda del  reconocido historiador José Pedro Barrán, quien está en el cargo desde 2005.

Explicó que el AGN surgió en 1926 de la unión dentro del mismo ámbito del Museo Histórico, que se había creado en 1911, y el Archivo General Administrativo, de 1880.Pero más allá de esta breve reseña histórica, un periodista del diario El Observador conversó con Casas sobre cuál es el estado de situación en el presente.

“Diría que es muy cercano a bueno, porque hemos tenido la posibilidad de rescatar este edificio patrimonial. Estamos recuperando y agrandando el archivo judicial de la calle San Martín. Muchas veces se olvida que tenemos ese archivo. El AGN es mucho más importante que solo los documentos históricos. Tiene además el archivo judicial, son más de 20 kilómetros de documentos” dijo Casas a El Observador.

La mayoría de los principales documentos que tiene el AGN están online desde finales de 2013 y pueden consultar por parte de los usuarios sin necesidad de acceder a los originales.

¿Cuáles son documentos más preciados?

“En estos momentos tenemos cartas de Artigas y el reglamento de tierras de 1815, uno de los tres originales. Los teníamos guardados cuidadosamente, limpios y en carpetas. Ahora están en una cámara de conservación preventiva, mediante un proyecto que se presentó en la Embajada de Estados Unidos”, dijo Casas. El AGN obtuvo fondos por unos US$ 15.000 para esa cámara especial.“El documento que entra allí y ya no sale. Están todos digitalizados”, dijo Casas.  ¿Qué guardar?Cada día se generan en la administración pública documentos dignos de su conservación, así como muchos otros que pueden desecharse.

“Crecen las actividades del estado y tenemos por ejemplo más ministerios de los que teníamos antes. Por desidia, por haraganería o por falta de conocimiento se guarda todo, pero se debe guardar solo aquello que la ley indica que hay que guardar. Para ello se creó la Comisión de Evaluación Documental. Ella tiene la función de decidir eliminar todo aquello que no hay por qué guardar”, explicó Casas.Para la jerarca, uno de los mayores desafíos que tiene el archivo es poder mantener sus servicios directos al público.“Entre otras tareas, el AGN otorga información para personas que fueron presos detenidos durante el período de la dictadura militar, que están en medio de gestiones y trámites.

Además de la atención cara a cara, también recibimos consultas desde el exterior a través de la página web”, mencionó la directora, quien explicó que estas tareas están comprendidas dentro de lo que se denomina genéricamente como gobierno electrónico. “Que es ni más ni menos que dar servicios a través de las nuevas tecnologías a los ciudadanos”, agregó.

Además del Archivo Artigas, del que faltan según Casas dos tomos, las tareas del AGN se concentran en estos meses en la descripción de algunos  de los grandes archivos que tiene el país.

Por ejemplo, desde 2007 un grupo de archivólogos se dedica casi exclusivamente a catalogar los papeles del llamado Ministerio de Gobierno, una antigua institución del poder ejecutivo que existió entre 1825 (cinco años antes de que existiera Constitución en el país) y 1907, y que integraba los actuales ministerios del Interior, Salud Pública y Educación. Otro ejemplo es la clasificación del Archivo Sanguinetti Canessa, perteneciente al expresidente y a su esposa.

Otro parte fundamental del trabajo del AGN es la atención a los usuarios, tanto a nivel de datos como en la sala de consulta de la sede de Convención. El día que El Observador visitó el edificio (que fue diseñado especialmente para ese fin en la década de 1910) habían pasado 10 investigadores por la sala de consulta.

Según la archivóloga Beatriz Casnati, los documentos del período colonial son los más pedidos y consultados del AGN, así como también sobre la historia del puerto y la aduana.“No solo tenemos la visita de investigadores locales sino también de historiadores extranjeros que llegan en busca de datos”, dijo Casnati.

Al llegar a la sala de consultas, los usuarios reciben la atención de las archivólogas, que los orientan en los índices del archivo. Una vez encontrado el documento, se le entrega al usuario un par de guantes de látex para la manipulación del material.

Uno de los investigadores que visitó el edificio era el historiador Juan Carlos Luzuriaga, quien se encuentra realizando un nuevo trabajo sobre el período de las invasiones inglesas (ya escribió dos libros sobre esa etapa de la vida colonial).

De cara al próximo año, uno de los principales desafíos que tiene por delante el AGN es la tarea de agrandar la sede de archivos judiciales en un edificio que adquirió en la calle San Martín lindero con el actual. “Esto elevará los niveles de eficiencia en la atención al público”, concluyó Casas.

Archivo Artigas

Una de la funciones del Archivo General de la Nación es publicar los tomos del Archivo Artigas, una magistral investigación sobre los documentos referidos a los años de actividad pública del prócer. Desde la década de 1980 se llevan publicados 37 tomos y se está trabajando en la edición del número 38. Entre el tomo 36 y el 37 se publicó la lista de revista de los ejércitos artiguistas. Son los nombres de los soldados que pelearon con Artigas a lo largo de los años. Todo esto quedó planificado por el historiador Juan Pivel Devoto.

“El ritmo de edición, más o menos, es de un tomo por año. La investigación se hizo a partir de mediados de los años de 1950 y está hecha”, dijo Alicia Casas. La profesora Beatriz Eguren es quien trabaja con funcionarios del AGN  para la publicación de los números que faltan del Archivo Artigas.



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