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lunes, 22 de septiembre de 2014

FRANCISCO: EN ALBANIA SE DEMUESTRA QUE LAS DIFERENTES RELIGIONES PUEDEN CONVIVIR

Francisco, el primer Papa no europeo en 2.000 años de historia de la Iglesia, ha abandonado Albania tras una breve pero intensa visita de 11 horas. Y no es casual que para este primer viaje a un país del Viejo Continente haya elegido el único país europeo con mayoría musulmana: Albania, donde más del 60 % de sus 3,2 millones de habitantes son seguidores del Islam (la mayoría sunitas) frente a un 1 6% de católicos y un porcentaje similar de cristianos ortodoxos.



El Papa Francisco elogió en Tirana la convivencia pacífica entre las religiones que caracteriza Albania, y afirmó que "nadie puede escudarse en Dios" cuando realiza actos de terrorismo.

Jorge Bergoglio pronunció estas palabras en el palacio presidencial, donde fue recibido por el jefe de Estado, Bujar Nishani, en Tirana donde permanecerá 11 horas.

El encuentro del Papa con los líderes de las seis principales comunidades religiosas de Albania tuvo un sabor casi familiar. Con casi el 60 por ciento, los musulmanes constituyen la mayoría del país, pero la mayor parte aprecian mucho al Papa Francisco y están muy orgullosos de su visita. Se lo dijo el propio presidente, Bujar Nishani, que es musulmán.

El segundo grupo religioso en Albania son los cristianos. Los católicos suponen un 16 % de la población y los ortodoxos, establecidos sobre todo en el sur, un 7 %. Hay también bektashis, judíos y un buen número de ateos, herencia de los años de ateísmo oficial y persecución religiosa durante la larga dictadura de Enver Hoxha.

Durante el encuentro con los líderes religiosos, celebrado en la Universidad Católica
«Nuestra Señora del Buen Consejo» de Tirana, el Papa habló de respeto a los demás, pero
sin esconder las propias creencias.

Al margen del texto escrito les dijo que «es muy importante dar testimonio de la propia
identidad, sin fingir otra, pues eso sería relativismo». En esa línea de claridad, añadió que «el diálogo teológico entre religiones está bien, pero todavía más importante es caminar juntos, sin enmascarar la propia identidad». Es lo que sucede en Albania, donde los fieles de todas las religiones trabajan juntos sin que la confesión religiosa sea un problema en la vida social o en la vida política.

Al final, el Papa les hizo reír diciendo que la convivencia religiosa debe vivirse «con sentido del humor. En realidad somos, junto con los demás, un equipo de hermanos».

"Que nadie piense que puede escudarse en Dios cuando proyecta y realiza actos de violencia y abusos. Que nadie tome la religión como pretexto para las propias acciones contrarias a la dignidad del hombre y sus derechos fundamentales, en primer lugar el de la vida y el de la libertad religiosa de todos", argumentó Francisco.

Lo que sucede en Albania demuestra que la convivencia pacífica y fructífera entre personas y comunidades que pertenecen a religiones distintas no sólo es deseable, sino posible y realizable de modo concreto, añadió. Este es un "bien precioso" que, dijo, "adquiere una relevancia especial en este tiempo en que, de parte de grupos extremistas, se desnaturaliza el auténtico sentido religioso".

Durante su visita el Papa ha vivido un momento de intensa emoción al abrazar a Ernest Simoni Troshani, un anciano sacerdote que fue torturado durante 30 años y condenado a otros 27 de trabajos forzados por el régimen comunista de Albania. El Pontífice ha encabezado este domingo el rezo de las vísperas en la catedral de San Pablo, en Tirana después de escuchar y conmoverse con el testimonio de dos supervivientes de la persecución liderada por Enver Hoxha: la religiosa Estigmatina, Maria Caleta y el sacerdote diocesano, Padre Ernesto.

Tras la oración, Francisco ha dejado a un lado el texto oficial y ha improvisado el discurso en el que ha reconocido que para él fue una "sorpresa" que la población de Albania hubiera sufrido tanto. "Se ve que este pueblo conserva la memoria de estos mártires que han sufrido tanto", ha expresado el Pontífice. Así ha recordado que Albania es un "pueblo de mártires", y ha dicho que había "tocado a dos" en relación a la religiosa y el sacerdote que habían hablado previamente.

Francisco ha optado por viajar a Albania para subrayar, en estos momentos en los que en varias partes del mundo hay cristianos perseguidos y asesinados por motivos de fe, que es posible una convivencia pacífica entre personas de distintos credos. "Han sido capaces de formar un Gobierno de unidad nacional integrado por musulmanes, ortodoxos y católicos".

El pontífice destacó asimismo que ese gobierno de unidad nacional como y un factor "positivo y armónico" en los Balcanes, una región que en las últimas décadas se ha visto sacudida por sangrientos conflictos étnicos y religiosos. "El Papa desea decirle a todo el mundo que es posible trabajar juntos", indicaba.



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