-- --

Buscar información

Facebook y Twitter

sábado, 18 de enero de 2014

AFE: UN CLARO EJEMPLO DE INCAPACIDAD ESTATAL DE DECADAS

El gobierno terminó de asumir que las herramientas para renovar el personal previsto en la reestructura del ente ferroviario AFE son un arma de doble filo, y ahora, con la sangría de personal en marcha, pone freno de mano para intentar que se le siga yendo gente. Buscan corregir el error con modificaciones a la ley y con premios económicos de los trabajadores que opten por quedarse en vez de pedir ser distribuidos en otros sitios del Estado. Alguna vez se podrán colocar en los cargos políticos que dirigen esta empresa, personas capacitadas ?





Una de las herramientas fue establecida por decreto, en setiembre de 2013, y permite incentivar el retiro de aquellos trabajadores con 58 años de edad y al menos 30 años al 31 de diciembre de 2014. Le ofrecen 75% del sueldo (aproximadamente) durante cinco años. Por esa vía ya se fueron 270 funcionarios, y otros 40 ya lo tramitaron para irse en el correr de este año.

La otra vía de salida opcional para los trabajadores de AFE está prevista en el artículo 202 de la última Rendición de Cuentas. Con ella los funcionarios que así lo deseen, sin condición alguna, pueden pedir ser redistribuidos en otro organismo público con el mismo rango y salario. Ni bien un trabajador lo pida, el directorio debe conceder la declaración de excedencia, según consta en un compromiso entre los directores y el sindicato.

Pero como se van más de la cuenta, ahora el directorio de AFE promete pagarles a quienes se queden, y envió al Parlamento un proyecto de ley para estirar el plazo para cumplir con los pedidos de excedencias.

En una carta dirigida a funcionarios de AFE el 2 de enero de 2014, la nueva presidenta del organismo, Carmen Melo, anuncia algunas de sus acciones inmediatas para aguantar el temporal y les ofrece dinero a quienes permanezcan en sus cargos. “Es importante delinear algunas certezas sobre las cuales podamos seguir caminando”, dice al comienzo la misiva, enviada por mail a los trabajadores, y a la que accedió El Observador.

“Partiendo de la base de que los trabajadores ferroviarios no son prescindibles, es necesario readecuar el funcionamiento para que el ferrocarril siga andando. El directorio entendió que mientras se concretan estos procesos se otorgue una partida única de

$ 9.000 en tres cuotas para quienes continúen trabajando al 31/3/2014, para lo cual se obtuvo el aval del Ministerio de Economía y Finanzas”, informó la jerarca. La misma carta, que termina con un “Feliz año 2014” entre signos de exclamación, adelanta a los destinatarios que solicitaría al Poder Ejecutivo un proyecto de ley para prorrogar en un año la fecha prevista para concretar las excedencias. Ayer, Presidencia publicó en su sitio en internet el mensaje al Poder Legislativo solicitado por Melo.

En la exposición de motivos del proyecto con artículo único, dice que de mantener las condiciones actuales “la plantilla se verá sensiblemente disminuida por una cantidad bien importante de funcionarios”, principalmente por medio del retiro incentivado.

La prórroga propuesta, dice el proyecto, “permitirá actuar con mayor flexibilidad a los efectos de buscar soluciones a la falta de personal que se genera con los retiros anticipados y que se agravaría y sería crítico si se utilizara el próximo año el mecanismo de excedencia”.

El organismo abrió un llamado para contratar a 60 técnicos, entre abogados, escribanos e ingenieros, entre otros.

Cuando la presidenta de AFE le preguntó al secretario general del sindicato ferroviario qué hacer para solucionar el problema del personal, recibió una respuesta tajante: borrar por completo la reforma. Pero Ricardo Cajigas le dijo también que, como forma de “paliar” la situación, podría el organismo extender el plazo de las excedencias y realizar acuerdos de pago para los trabajadores que carguen con la tarea de quienes se fueron.

Según dijo al diario El Observador el dirigente, el premio económico todavía está por negociarse, pero implica que los funcionarios cumplan más horas o bien carguen con las tareas que quedan sin personal. Cajigas razonó que muchos de los interesados en pedir el pase a otro destino en el Estado pueden estar interesados en quedarse con un incentivo económico, a pesar de sumar trabajo a la jornada. Además, la extensión del plazo abre una esperanza para que el próximo gobierno cumpla con su pedido de dejar atrás la reforma iniciada por la administración de José Mujica.

AFE tenía a diciembre de 2013 980 funcionarios, de los cuales 310 se van por retiro incentivado. Cualquiera de esos 670 puede pedir ser declarado excedente. Según cálculos del sindicato, 200 habían manifestado su intención de pedir el pase. Si eso se confirma, la plantilla de AFE pasa de tener 980 a 470 funcionarios. Ello implica que algunas oficinas quedan literalmente vacías de personal calificado, y algunos servicios se pueden ver afectados.

De hecho, la operativa de diciembre de 2013 mostró un descenso en el transporte de materiales hacia y desde el interior del país, según los datos manejados en la interna por el departamento estadístico. Incluso, en los primeros 10 días de enero la gráfica desciende aún más, y algunos estiman que ni siquiera se alcanzará el piso de una tonelada transportada cuando cierre el mes.

La idea de la administración del Frente Amplio consiste en convertir al organismo público en el encargado de ofrecer los servicios de infraestructura, y trasladar la gestión de operaciones de carga a una nueva empresa 51% en manos de AFE y 49% de la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND), actuando bajo el derecho privado.

Oficinas del ente quedan casi vacías de personal

Antes de irse de la Presidencia de AFE en 2013, Jorge Setelich presentó al gobierno un estudio de impacto de la reestructura del personal. En ese documento breve, ilustrado con graficas, se demuestra que 39 % del total de funcionarios califica para acceder al retiro incentivado. Pero en las áreas de infraestructura representa 43 %, y en el área de operadores 32 %.

Ese estudio advirtió que las más afectadas serían licitaciones (78 %) y jurídica (75 %).
Ese panorama presenta también otros desafíos. El personal de AFE, sobre todo los maquinistas, deben calificarse de forma específica, no solo para las locomotoras sino para los tramos de transporte en el interior.

Por ejemplo, en el  tramo entre Nico Pérez (Florida) y Río Branco  (Cerro Largo), AFE tenía 20 maquinistas para realizar las operaciones. De ellos, 12 pidieron el retiro incentivado y se fueron el año pasado. Los ocho que quedan podrían operar cuatro yuntas del tren, ya que cada una debe ser gestionada por una dupla de maquinistas. Pero a su vez cinco de los ocho que quedan piensan tramitar la excedencia, según contó a El Observador el secretario general de la Unión Ferroviaria, Ricargo Cajigas, a fines de 2013. Se necesita casi dos años para capacitar a un maquinista.


No hay comentarios: