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lunes, 29 de agosto de 2016

VENEZUELA: LA GUERRA NO DECLARADA QUE HA CAUSADO MILES DE MUERTOS

Ante grandes problemas, soluciones surrealistas. El gobierno de Venezuela ha levantado una valla en torno a la morgue de Caracas para obstaculizar la labor de los periodistas de sucesos, precisamente cuando la capital venezolana vuelve a superar sus propios récords como líder de la violencia mundial. Como si fuera la mejor medida bolivariana para paliar la inseguridad.

La penúltima víctima es el brigada español José Miguel Oliva, segundo del agregado de Defensa en la Embajada de España, quien salvó su vida por centímetros. El militar abandonó ayer la clínica caraqueña donde fue asistido,tras serle extraído un proyectil alojado en el esternón.

Oliva sintió en su propio cuerpo la descomunal violencia caraqueña durante un asalto en la mañana del viernes, cuando se dirigía en vehículo a su trabajo. Los malandros, como llaman a los delincuentes en Venezuela, rodearon al brigada, quien puedo esquivar un primer disparo frontal antes de sentir cómo otra bala le entraba por el hombro para alojarse en el esternón.

La primera hipótesis es que trataban de robar el jeep Cherokee del español, algo que se repite a diario en las calles. Pero tampoco se descarta un intento de secuestro exprés, como ya le sucediera la semana pasada a un diplomático ruso. El embajador europeo, uno de los principales aliados internacionales del chavismo, se vio obligado a pagar 20.000 dólares para liberar a su colaborador. Las bandas de secuestradores ya no aceptan bolívares y exigen dólares.

No existen cifras oficiales sobre el número de secuestros en el país, pero cálculos periodísticos los elevan por encima de 2.000 anuales. Una industria en la que también participan militares y policías corruptos y donde la vida pende de algo menos que un hilo. Luis Matos, de 68 años, la perdió esta semana cuando intentaba pagar el rescate de Antonio Blasini, de 64. Los malandros le dispararon en la cara y clavaron un machete en la cabeza del hombre que iba a ser liberado. Milagrosamente el segundo salvó la vida.

Hace mucho tiempo que Caracas dejó de ser la "sucursal del cielo" para mirar directamente al infierno. En 2015 destronó a la hondureña San Pedro Sula como la ciudad más violenta del planeta, según la ong Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal. La capital venezolana sufre 119,87 homicidios por cada 100.000 habitantes, frente a 111,03 de la urbe centroamericana, que ha encabezado tan sangriento ránking durante los últimos cuatro años.

Pero no sólo es Caracas.Venezuela sufre una espiral imparable de violenciadesde hace más de una década, una ola de sangre sobre otra. Maturín, capital del estado Monagas, al este del país, se ha situado como la quinta ciudad más salvaje del mundo, tras las dos mencionadas, San Salvador y Acapulco. Valencia, capital de Carabobo, ocupa el séptimo lugar.

Este año la situación ha empeorado, como casi todo en el país. Según las estimaciones que realiza el prestigioso Observatorio Venezolano de la Violencia, 2016 cerrará con unas 30.000 muertes violentas, frente a las 27.875 del año pasado. El gobierno esconde las cifras para luego aportar unas oficiales (17.778 homicidios en 2015), en las que olvida las víctimas que se producen en los enfrentamientos.

Desde la llegada al poder de Hugo Chávez en 1999 hasta hoy se habrían producido alrededor de 285.000 homicidios, según los mismos cálculos. La doctrina oficial responsabiliza a "sirios" imperialistas y "troyanos" burgueses de la criminalidad desbordada. La culpa también la tienen el capitalismo, las series violentas, los videojuegos, paramilitares colombianos... "Las bandas paramilitarizadas toman experiencias internacionales y se encuentran asesoradas por funcionarios de la Embajada de Estados Unidos", clamó el presidente esta semana. El "hijo de Chávez" también responsabilizó al gobernador Henrique Capriles y a opositores de apoyar "el choque criminal",una vez más sin aportar ninguna prueba.

El Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses, nombre oficial de la morgue caraqueña, registró el mes pasado 535 muertes violentas, superando cifras de los últimos tres años. En los primeros siete meses ya son 3.362 los homicidios. En la Comunidad de Madrid sólo se registraron 31 homicidios durante todo 2015.

A Jackeline Salazar (55 años) la mataron el pasado martes cuando querían robarle su vehículo. La víctima y su marido, el emigrante gallego José Sousa, son propietarios de la productora Xenon Films. Una de sus últimas películas es "La casa del fin de los tiempos", éxito de taquilla en todo el subcontinente. Más lágrimas que sumar al muro de los lamentos en el que se ha convertido la morgue, eso sí, ahora vallada.


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