-- --

Buscar información

Facebook y Twitter

jueves, 4 de septiembre de 2014

BRASIL: GREMIO APARTADO DE CAMPEONATO E HINCHA RACISTA DESPEDIDA DE SU EMPLEO

Los insultos racistas de los que fue víctima el golero del Santos, Mário Lúcio Duarte Costa, más conocido como ‘Aranha’ en Brasil, durante el partido entre su equipo y el Gremio, en encuentro por la Copa de Brasil, han cobrado su primera y ejemplar consecuencia individual en la persona de la hincha Patricia Moreira. Antes el Gremio de Porto Alegre fue excluido el miércoles de la disputa por el título de la Copa de Brasil por los gritos de "mono" procedentes desde de la grada de su estadio contra el portero Aranha, del Santos, en el partido de ida de los octavos de final de la competición (2-0), la semana pasada. El partido de vuelta estaba suspendido hasta el juicio.



La dura sentencia fue dictada por el Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD), tras casi cuatro horas de audiencia en Río de Janeiro, que también suspendió por 45 días al árbitro del partido, Wilton Pereira Sampaio, por no haber relatado el incidente en su informe.

Una hincha del Gremio que profirió insultos racistas contra el guardameta del Santos fue despedida de su empleo luego de que la televisión divulgase las imágenes en las que se le observa llamando “macaco” – mono en español – al guardameta, informó la entidad a la que prestaba servicios.

Al menos tres otros casos de racismo ocurrieron en el estado del Rio Grande do Sul este año, entre ellos los insultos al árbitro negro Marcio Chagas da Silva, quien dirigió un partido del campeonato local en la ciudad de Bento Gonçalves y al salir del estadio encontró su coche cubierto de plátanos.

Las cámaras de televisión captaron el momento en el que la joven, quien fue identificada como Patricia Moreira, profirió insultos racistas contra ‘Aranha’ y la divulgación de las imágenes en las cadenas más importantes del país permitió su identificación, algo que le costó su puesto de trabajo en el Centro Odontólogico de la Brigada Militar en Porto Alegre.

A través de un mensaje en la red social Twitter, la Brigada Militar del estado de Río Grande do Sul, cuya capital es Porto Alegre, aseguró que “la aficionada grabada ayer insultando al portero del Santos ya fue alejada de su trabajo en la Policlínica”, y también señaló su “rechazo absoluto” a todo tipo de racismo.

Además de perder su empleo, esta mujer ha tenido que cancelar su cuenta en Twitter debido al aluvión de críticas recibido por su actitud racista.

Según el Santos, Aranha denunciará los hechos antes las autoridades y el club le apoyará “hasta el fin” para lograr que este tipo de actos no vuelva a ocurrir.

Las ofensas racistas tuvieron lugar en los minutos finales del partido de ida de los octavos de final de la Copa de Brasil celebrado en la noche del jueves.

El árbitro Wilton Pereira Sampaio inicialmente no reaccionó al incidente pero tuvo que modificar el acta oficial que entregó al finalizar el encuentro para reflejar los hechos.

“Informo que al llegar al hotel, llegando del estadio, sobre las 23:50 (hora local), tuve conocimiento a través de la prensa de que durante el partido se produjeron actos racistas por parte de la hinchada del Gremio contra el portero del Santos”, escribió el colegiado.

Además, Pereira también recogió en la modificación del acta del encuentro que “ningún miembro del equipo arbitral oyó o presenció tales actos”, que sí fueron recogidos por las cámaras de televisión, y añadió que “después de la paralización del partido tuvo un desarrollo normal sin ningún nuevo percance o queja de jugadores”.

El Gremio también publicó un comunicado en el cual indicó su total rechazo ante lo sucedido y advirtió que está llevando a cabo investigaciones para identificar a todos los que profirieron insultos racistas.

La joven brasileña hincha del Gremio acusada de racismo contra el futbolista Aranha, portero del Santos, admitió hoy haberle gritado "mono" al deportista durante un partido por la Copa de Brasil, pero argumentó que su agresión no tenía intenciones de ofender.

La hincha Patricia Moreira, de 23 años, declaró en Porto Alegre ante la Policía Civil de Río Grande do Sul -estado fronterizo con Argentina y Uruguay- por formar parte de un grupo de sospechoso de lanzar agresiones racistas durante el partido en el que Santos le ganó de visitante al Gremio 0-2, el último 28 de agosto.

"Ella no niega haber llamado de 'mono' al portero de Santos. Ella dijo que la intención no era ofenderlo, que todo fue parte del embalo de la hinchada", contó a periodistas el comisario Cléber Ferreira, director de las comisarías de la Policía regional en Porto Alegre.

La joven dejó, luego de una hora de declaración, la sede policial bajo los gritos de "racista, racista" proferidos por una decena de activistas del movimiento Unegro (Unión de Negros por la Igualdad), que lucha contra los cánticos racistas presentes en las hinchadas de fútbol de Brasil.

Moreira está en el centro de la investigación sobre racismo luego de que el canal ESPN la filmara gritándole "mono" al portero Aranha, un episodio que le costó su trabajo de auxiliar de odontología en la Policía Militar y por el que denunció haber recibido amenazas.

Por el escándalo causado debido a las agresiones racistas, el Gremio fue excluido el miércoles de la Copa de Brasil, torneo nacional disputado por los mejores equipos de cada estado y que clasifica a su ganador a la Copa Libertadores del año siguiente.

La decisión fue tomada por el Superior Tribunal de Justicia Deportiva (STJD), que se reunió en Río de Janeiro.

El comisario, preguntado por periodistas, aclaró que la hincha acusada puede ser procesada por el delito de "injuria racial", que tiene una pena prevista entre uno y tres años, y manifestó que ella no se declaró arrepentida ni mostró intención de pedirle disculpas al portero de Santos.

La acusada es una de las seis personas que han declarado ante la Policía por el acto de racismo contra Aranha.

Entre sus argumentos, Moreira citó que se sumó a los gritos de lanzados por otros hinchas de Gremio, que usan la expresión "mono" como parte de la tradicional rivalidad con sus vecinos de patio, el Internacional de Porto Alegre.

En la investigación se encuentra también la actuación de aficionados pertenecientes a las llamadas "hinchadas organizadas" de Gremio.

Para el Frente Nacional del Hincha (FNT), movimiento social que defiende los derechos de los aficionados en los estadios, la sanción al Gremio fue excesiva y el racismo es un mal impregnado en la cultura del país y el fútbol en particular.

"Lo que ocurrió es totalmente repudiable. El racismo está presente en el fútbol mundial y en Brasil. El fútbol era aristocrático y se rompieron barreras sociales y raciales", dijo a Efe el presidente del FNT, Renán Mateus de Oliveira.

El dirigente explicó que el fútbol brasileño tiene incorporados prejuicio raciales como, por ejemplo, la falta de porteros de raza negra.

"La mayoría de los guardametas son blancos y es un prejuicio instalado en Brasil, de que los negros no sirven para ser porteros", dijo.

Al igual que Aranha, era negro Moacir Barbosa, el guardameta de la selección de Brasil en 1950, quien hasta su muerte fue el acusado por el 'Maracanazo', la famosa derrota en la final 1-2 ante Uruguay en el Mundial organizado por los 'verdeamarelos'.

De Oliveira opinó que la sanción contra Gremio fue "demasiado severa" porque "paga por errores individuales" de hinchas y apunta a "criminalizar" a las hinchadas organizadas.

De acuerdo con medios locales, la vivienda de Moreira en Porto Alegre fue agredida con pedradas luego de que ella fuera identificada y filmada y la joven tuvo que refugiarse en casas de parientes y amigos.


No hay comentarios: