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jueves, 13 de febrero de 2014

STASI: LOS ARCHIVOS DE LA QUE FUERA POLICIA SECRETA, DE LA DICTADURA DE LOS TERRITORIOS OCUPADOS DE ALEMANIA

Los informes anuales de tareas del organismo encargado de analizar los archivos de la Stasi, la Policía de Seguridad del Estado de la República Democrática Alemana, concitan la atención de la ciudadanía. Roland Jahn, el opositor y defensor de los derechos cívicos en la antigua RDA, dirige actualmente ese organismo, que se creó después de la reunificación alemana.




El interés despertado por los archivos sigue siendo muy importante, algo con lo que nadie hubiera contado a comienzos de los años 90. Mientras en 2011 se presentaron 80.000 solicitudes de ciudadanos que querían saber de qué modo fueron vigilados por la Stasi, en 2012 los pedidos superaron los 88.000. Jahn atribuye ese aumento a las personas que, al jubilarse, ahora tienen tiempo de ocuparse del tema. Pero también los más jóvenes desean, a más de 20 años del fin de la dictadura de la RDA, conocer más acerca de la posible participación de sus propios familiares en las tareas de control y espionaje.

“¿Por qué colaboraron con la Stasi?”

 Hay una nueva generación de alemanes que cuestionan a sus padres, dice Jahn: “¿Por qué colaboraron con la Stasi? ¿Por qué se adaptaron al régimen?” ¿Cómo es posible que esa dictadura pudiera funcionar durante tanto tiempo?, son algunas de las preguntas”. A menudo, las solicitudes no reciben respuesta sino hasta pasados dos años, debido, por un lado, según Roland Jahn, a las reducciones de personal por recortes en el presupuesto estatal. Por el otro, el material es tanto que lleva mucho tiempo leerlo y analizarlo, cuidando, al mismo tiempo, que se protejan los datos personales.

Roland Jahn, que fue una de las víctima de los servicios de inteligencia del régimen comunista, no quiere ver reducida la labor de su organismo a la de investigar el accionar de la policía secreta de la RDA. A lo que él apunta es a comprender el funcionamiento de la dictadura del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED, por sus siglas en alemán).

“No debe olvidarse que el SED era el que encargaba las tareas que luego cumplía la Stasi, que era el “escudo” del partido. El ministerio de Seguridad del Estado (MfS) de la Alemania Oriental –ese era su nombre oficial- poseía una densa red de espías a lo largo y lo ancho del país, y también fuera de sus fronteras. La Stasi también ejercía su actividad en Occidente, y el mismo Jahn siguió bajo vigilancia incluso luego de haber sido expulsado de la RDA.

La herencia que dejaron los servicios de inteligencia de la RDA es abrumadora. Los informes escritos, si se los colocara uno después del otro, tendrían una longitud de 111 kilómetros. Y aún después de 23 años de finalizado el régimen de la RDA no se ha terminado de abrir todos los archivos. Los resultados de las investigaciones acerca de la vigilancia que ejerció el organismo dictatorial sobre científicos, intelectuales y ciudadanos comunes son aterradores.

El año pasado, por ejemplo, se dieron a conocer, entre otras cosas, que los prisioneros de la Stasi fueron sometidos a trabajos forzados para el grupo IKEA, y que a algunos de ellos se los utilizó como conejillos de indias para tests de medicamentos.

Pero hay un tema que preocupa especialmente a Roland Jahn, según dijo al presentar el informe: las denuncias. “Nuestro fin es investigar los actos de denuncia en forma cualitativa”, anunció el experiodista. De lo que se trata es de lograr una “mirada diferenciada” hacia el rol que tuvieron los colaboradores informales (IM) del servicio secreto. Jahn quiere saber “por qué esas personas decidieron colaborar con la Stasi”. De ese modo, el fenómeno se podrá comprender mejor que a través de estadísticas y etiquetas.

“Evaluamos archivos, no personas”

La palabra clave “IM” es motivo de polémica y vuelve a cobrar actualidad en Alemania. Una vez más, el foco de las críticas es Gregor Gysi, el jefe del partido La Izquierda, que fue uno de tantos abogados durante la dictadura en la RDA. Ya poco después de la reunificación alemana, en 1990, comenzó a acusárselo de haber denunciado a sus clientes a la Stasi.

Esas acusaciones siempre se basaron en las actas del organismo que dirige Jahn. En su labor como periodista, Roland Jahn informó acerca de la posible implicación de Gysi en la Stasi. Ahora, en su papel de encargado de los archivos y habiendo sido designado para ello por el Parlamento alemán, Jahn se ve obligado a ser neutral. Por eso, a la pregunta acerca de su estimación en el caso de Gysi, respondió: “Evaluamos archivos, no personas”.

Fuente: D. Welle

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