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jueves, 17 de enero de 2013

CORTE EUROPEA: FALLO SOBRE DISCRIMINACION RELIGIOSA


Una mujer cristiana británica sufrió discriminación religiosa cuando la compañía British Airways no le permitió portar de forma visible una cruz sobre su uniforme, falló el pasado martes una corte europea. Otros 3 cristianos británicos perdieron sus casos en la Corte Europea para los Derechos Humanos. En 2 de esos casos aparentemente quienes habían discriminado eran ellos.


British Airways violó la Convención Europea para Derechos Humanos, la cual garantiza libertad religiosa, cuando le negó a la empleada Nadia Eweida portar la cruz, según la corte.

Eweida afirmó que experimentó discriminación entre 2006 y 2007, cuando comenzó a mostrar la cruz mientras trabajaba en un mostrador de la compañía. Primero la mandaron a casa y luego le ofrecieron otro trabajo donde no tuviera contacto con pasajeros. Ella se negó a tomarlo.

La aerolínea cambió su política de uniformes en 2007 para permitir a empleados vestir símbolos religiosos o de caridad, año en que Eweida regresó a su trabajo en el mostrador.

La corte encontró que otros tres cristianos británicos que argumentaban que fueron discriminados, no fueron sujetos a discriminación religiosa.

Ellos son la enfermera Shirley Chaplin, que también quería portar una cruz en el trabajo; Lilian Ladele, que se negó a registrar a uniones civiles homosexuales y Gary McFarlane, un consejero que no quería dar terapia sexual a parejas del mismo sexo.

En el caso de Chaplin, la corte falló que las preocupaciones de directivos hospitalarios por la salud y la seguridad pesan más que el deseo de la enfermera de portar una cruz visible.

Los casos de Ladele y de McFarlane han sido considerados de manera justa en cortes nacionales, según la corte europea.

“En cada caso el empleador buscaba implementar una política de no discriminación contra usuarios de servicios, y el derecho a no ser discriminado sobre la orientación sexual está también protegido bajo la Convención”.

Las partes en los casos tienen tres meses para presentar una apelación.

El Centro Cristiano Legal, que apoyó directamente a Chaplin y McFarlane, emitió un comunicado donde afirmó que el fallo “causa preguntas sobre el futuro de los cristianos en la vida pública y profesional”.

McFarlane afirmó que está “impresionado” por la decisión de la corte y agregó que no era necesario que se le despidiera de su trabajo.

“Lo que me pasó fue profundamente antiliberal. Simplemente quería hacer mi trabajo en base a mi identidad cristiana, pero fui castigado por mis pensamientos, por mis creencias. En una verdadera sociedad tolerante dejamos espacio para otro”, afirmó.

“El fallo de hoy es un signo preocupante no solo para los que recurren a mostrar en el trabajo su fe Cristiana, sino para todos los que tienen puntos de vista que difieren con la ortodoxia reinante”.

Grupos de derechos humanos alabaron el fallo.

Shami Chakrabarti, director del grupo Liberty, dijo que el fallo fue “un excelente resultado para el trato igualitario, la libertad religiosa y el sentido común”.

Las cortes británicas perdieron el rumbo al considerar el caso de Eweida, afirmó.

"Nadia Eweida no estaba causándole daño y era perfectamente capaz de hacer su trabajo mientras portaba una pequeña cruz. Ella tenía un derecho a expresar su fe, así como un hombre Sij lo tiene al portar un turbante, o una mujer musulmana al vestir un velo”.

Pero Chakrabarti agregó que la corte europea estuvo en lo correcto al dejar en efecto los fallos de cortes británicas en otros casos en los que los empleados no debieron de discriminar durante el trabajo.

La Asociación Humanista Británica también elogió el fallo de la corte europea, por “aplicar los principios correctos” a los casos de equidad y de derechos humanos.

El director ejecutivo de la asociación, Andrew Copson, dijo que grupos cristianos y medios conservadores habían tratado de presentar una “narrativa de víctima” sobre los casos que no estaban basados en la realidad.

“Lo que describen como discriminación y marginalización de cristianos es de hecho la adecuada defensa de los derechos humanos y derechos iguales y principios que están protegidos para todos sobre el tratamiento injusto, y estamos complacidos de que la corte lo reconoció”, afirmó en un comunicado.

Los cuatro cristianos llevaron sus casos a la corte europea en Estrasburgo, Francia, luego de perder en todas las instancias legales en el sistema legal británico.

Los casos fueron seguidos con atención en Europa debido a que podrían ayudar a marcar una línea en casos donde posturas religiosas contradicen a la ley contra la discriminación. El fallo tiene implicaciones en 47 países del continente.

El fallo no es obligatorio para Gran Bretaña, pero el país está legalmente obligado a tomarlo en cuenta.

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