4 familias, que residen respectivamente en Londres, Madrid, San Pablo y en Montevideo, accedieron a un pedido del diario montevideano El País, para ir a los principales supermercados y adquirir productos similares, para elaborar la comida de un fin de semana. La idea consistía en comparar los precios de los alimentos, a la luz de la mirada del ciudadano común. Como muchos ya sabemos resultó que Montevideo sigue siendo, en el rubro alimentación a domicilio, una de las ciudades más caras del mundo. Esto se invierte si vemos el costo de salir a comer afuera a un restaurante de buen nivel, en ese caso el promedio europeo por ejemplo, es el triple más caro.