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jueves, 15 de febrero de 2018

USA. NUEVA MASACRE EN UN CENTRO DE ESTUDIOS


Un nuevo tiroteo enlutó ayer miércoles 14 de febrero de 2018 a Estados Unidos de América: 17 personas murieron en un liceo del estado de Florida, en una jornada de horror donde estudiantes aterrados corrían para salvar sus vidas mientras otros se escondían en las aulas y pedían ayuda a familiares y amigos por mensaje de texto. Esta matanza en el Día de San Valentín, una de las peores en el país en 25 años, ocurrió en el instituto de secundaria Marjory Stoneman Douglas en Parkland, una ciudad a unos 80 kilómetros al norte de Miami.

El responsable fue un exalumno de 19 años llamado Nicolas Cruz que abrió fuego hacia el fin del horario de clases.

"Tenemos 17 víctimas confirmadas; 12 de ellos estaban dentro del edificio, dos estaban justo fuera y otra en una calle adyacente. Dos personas perdieron la vida en el hospital", dijo el jefe de policía del condado de Broward, Scott Israel, calificando la escena del crimen como "horrible". Añadió que las víctimas incluyen a estudiantes y adultos.

Cruz fue arrestado sin incidentes en la cercana ciudad de Coral Springs y llevado al hospital con heridas leves. Un maestro de la escuela declaró al diario Miami Herald que Cruz había sido identificado anteriormente como una amenaza potencial para sus compañeros de clase. "El año pasado nos dijeron que no se le permitía ingresar a la escuela con una mochila", dijo el profesor de matemáticas Jim Gard. "Hubo problemas con él el año pasado por amenazas a los estudiantes, y creo que se le pidió que abandonara las instalaciones".

Un estudiante de este centro escolar declaró a la cadena CBS que Cruz, un "chico problemático", fue expulsado del colegio y que siempre "cargaba armas con él", las cuales además no tenía reparos en enseñarlas a los otros alumnos.

Una fuente de la policía dijo a CBS News que el atacante activó una alarma de incendio antes de empezar a disparar.

"Es un día horrible para nosotros", dijo el superintendente del distrito escolar, Robert Runcie. Israel coincidió: "Es un día terrible para Parkland".

La alcaldesa de Parkland, Christine Hunschofsky, dijo a CNN que habló con varios estudiantes tras el tiroteo que comenzó sobre las 14:00 horas (16:00 de Uruguay). "Estaban muy asustados", afirmó. "Y casi en estado de shock cuando salieron". Consultada sobre la seguridad en el liceo, al que concurren unos 3.000 estudiantes, Hunschofskyn dijo que había siempre un oficial de policía presente y que las instalaciones tienen un "único punto de ingreso".

La televisión mostró estudiantes evacuando el lugar, algunos con los brazos en alto, mientras oficiales de policía con cascos, chalecos antibalas y armas automáticas vigilaban varios puntos alrededor del complejo escolar.

El tiroteo, uno de 18 registrados en Estados Unidos desde el comienzo del año, vuelve a poner sobre el tapete la epidemia de violencia armada en el país y el fácil acceso a las armas, con 33.000 muertes anuales relacionadas con armas de fuego.


Han pasado más de cinco años desde que un hombre armado mató a 20 estudiantes de primer grado y seis profesores en Newtown, Connecticut, avivando el debate de larga data sobre el derecho a la posesión de armas en Estados Unidos, que está protegido por la Segunda Enmienda de la Constitución.

"Mis oraciones y mis condolencias a las familias de las víctimas del terrible tiroteo en Florida", dijo en Twitter el presidente Donald Trump. "Ningún niño, maestro o cualquier otra persona debería sentirse inseguro en una escuela estadounidense", agregó.

La de ayer está entre las peores masacres de las últimas décadas en Estados Unidos.

Hasta ahora la de más víctimas es que provocó un hombre de 64 años cuando efectuó disparos a mansalva desde la ventana de su habitación en un hotel contra una multitud en un concierto de música country en Las Vegas, en octubre de 2017. El ataque dejó un saldo de 58 personas muertas y 546 heridos.

Le sigue la matanza de Orlando: un joven fuertemente armado abre fuego en un club nocturno gay el 12 de junio de 2016, y mató 49 personas.

En abril de 2007 un estudiante de 23 años y de origen coreano efectúa disparos en la Universidad Virginia Tech, en Blacksburg. Mató a 27 estudiantes y cinco profesores.

Un joven de 20 años mató a su madre en la localidad de Newtown, Connecticut, en diciembre de 2012, y luego invadió la escuela primaria de Sandy Hook, donde mató 20 niños.

Un hombre mató a 26 feligreses e hirió a otros 20 en una iglesia Baptista en la comunidad rural de Sutherland Springs, en las afueras de San Antonio, en Texas, en noviembre de 2017.

En octubre de 1991, un hombre efectúa disparos sobre un restaurante en Killeen, Texas. Provocó la muerte de 22 personas.

Una pareja de musulmanes abrió fuego en una fiesta de los empleados en una oficina de servicios sociales en San Bernardino, en California, en diciembre de 2015. El ataque dejó un saldo de 14 muertos y 22 heridos.

El atacante, un exalumno

El tirador de Parkland se llama Nicolas Cruz y tiene 19 años. El joven había asistido a esa institución pero fue expulsado por motivos disciplinarios. El jefe de la policía del condado, Scott Israel, dijo que el atacante tenía muchos cargadores de munición para armas semiautomáticas, como un rifle AR-15. Las únicas imágenes del atacante fueron captadas por la televisión desde un helicóptero cuando lo llevaban esposado.

Se reactiva el debate sobre la tenencia de armas.

Según el recuento de Everytown for Gun Safety, un grupo que defiende un mayor control en la venta de armas, en lo que va de año se han registrado 18 tiroteos en centrows de enseñanzas de Estados Unidos, en 10 de los cuales hubo muertos o heridos. Desde 2013 la cifra asciende a 291 sucesos de este tipo.

Este tipo de sucesos, como el ocurrido en la escuela Sandy Hook, en Newtown, en el estado de Connecticut, donde murieron 20 niños y seis adultos en diciembre de 2012, ha generado una ola de peticiones para que se aprueben leyes para lograr un mayor control en la venta de armas.

Pero el Congreso, controlado por los republicanos, acabó bloqueando una propuesta para instaurar un sistema de verificación de antecedentes e impedir que las armas llegaran a los criminales o enfermos mentales. Ahora el debate se reactiva.

Aaron Feis, un entrenador auxiliar de fútbol americano de la escuela secundaria Marjory Stoneman, es uno de los héroes que dejó la masacre del miércoles ocurrida en este centro educativo de Parkland, FLorida, donde un exalumno mató a 17 personas y dejó decenas de heridos.

Feis, que era muy querido por los alumnos y también ejercía como guardia de seguridad en el recinto, fue la primera víctima mortal en ser confirmada a la opinión pública.

Algunos testigos cuentan que, en medio de todo el terror, el hombre arriesgó su vida para garantizar la seguridad de los estudiantes.

"Murió hecho un héroe", se podía leer en la cuenta de Twitter del equipo del colegio.

El entrenador principal del equipo, Willis May, aseguró que una joven le contó que Feis saltó frente a ella para protegerla de Nikolas Cruz, el antiguo alumno autor de los disparos, y la empujó a través de una puerta para ponerla a salvo.

Al formar parte del equipo de seguridad, el entrenador auxiliar fue de los primeros en atender los avisos por walkie-talkie sobre un ataque.

"Oí a Aaron decir: 'No, esos no son petardos'... Es lo último que oí de él", recordó su jefe.

La familia de la víctima fue informada de su fallecimiento la medianoche del miércoles, según May.

Era un entrenador que dedicó su carrera a los estudiantes, algo que queda patente al leer las reacciones de preocupación y cariño en redes sociales.

Una de sus exalumnas publicó en Instagram una imagen del entrenador con el siguiente texto:

"Este, señoras y señores, es el rostro de un héroe. El entrenador Aaron Feis resultó herido al proteger a un estudiante en el tiroteo en la escuela y, según las últimas noticias, está grave. Es amigo de todos los estudiantes que le conocen. Siempre fue muy amable conmigo cuando estudié allí y sé que es cercano a mi hermano y sus amigos. Por favor, envíenle oraciones de sanación".

En su perfil de la red profesional LinkedIn, Feis aparece como entrenador de fútbol americano para las escuelas del condado de Broward (Florida), así como guardia de seguridad y conductor de autobús.

Nick Miller escribió sobre él en Facebook cuando aún se pensaba que estaba vivo: "Rezo por la recuperación de Aaron Feis. Amigo de sus amigos y un tipo genial. Me rompe el corazón y estoy rezando por tu familia y las otras víctimas. Recupérate, Entrenador".
"Prueben que son la policía"

Otro maestro, Jim Gard, refugió a varios alumnos en su clase.

Este profesor de matemáticas les comentó a varios medios que sabía que el autor de los disparos, Nikolas Cruz, era un joven problemático.

Gard contó cómo se encerró en su aula con seis estudiantes y describió el momento en que salieron.

"Oímos avanzar a la policía por el pasillo, los agentes venían golpeando las puertas", le dijo Gard a la cadena estadounidense CNN.

"Cuando llegaron a nuestra clase les dije a los estudiantes que volvieran al armario, tenía la ventana cubierta con papel, y les pregunté quiénes eran. 'La policía', dijeron, y yo les respondí que lo probaran. Me mostraron la identificación, abrí la puerta y salimos".
"Momento idóneo"

Por un momento, pareció el colofón a un curso recibido hace seis semanas sobre cómo reaccionar ante un tiroteo colectivo.

Eso es al menos lo que pensó en un principio Melissa Falkowski, otra profesora que protegió a sus estudiantes y se convirtió en parte del grupo de héroes accidentales que destacaron en medio de la tragedia.

Es difícil imaginar que pueda haber un momento mejor o peor para un tiroteo masivo como el que este miércoles conmocionó a la comunidad de Parkland.

"Oí cinco 'pops' y supe que no era un simulacro": estudiantes de la escuela Stoneman Douglas de Florida cuentan cómo vivieron el tiroteo

Sin embargo, para la profesora, el haber seguido un curso de formación sobre cómo enfrentar estos ataques marcó la diferencia.

"Este es el tipo de situaciones para el que nos acaban de formar, hace unas seis semanas. Si no hubiéramos tenido ese curso, no sé qué habría pasado", le dijo Falkowski a medios locales.

"De hecho, varios de nosotros pensamos que esto era parte de la formación, como una práctica".Derechos de autor de la imagenEPAImage caption

La profesora Melissa Falkowski subrayó que tanto los estudiantes como los profesores estaban bien preparados, pero lamentó que, pese a eso, hubiera habido tantas víctimas.

Falkowski logró esconder a 19 estudiantes en el armario de su clase durante 40 minutos antes de que las fuerzas de seguridad los liberaran

"Saltó la alarma de incendios y nos preparamos para evacuar siguiendo el protocolo, pero entonces nos dijeron que era un 'código rojo', corrimos de vuelta al aula y nos lanzamos al suelo", explicó la maestra.

"De ahí nos trasladamos al armario, donde pude refugiar a 19 estudiantes. Allí pasamos 40 minutos hasta que nos sacaron las fuerzas especiales", describió



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