Un agente de la policía fronteriza afirmó en declaraciones al periódico The Washington Post que Marco Antonio Muñoz “se descontroló” cuando los agentes le dijeron que lo separarían de su hijo, y que los agentes “le quitaron por la fuerza a su hijo de las manos”. Cuando Muñoz continuó protestando porque le habían quitado a su hijo por la fuerza, la policía fronteriza lo transfirió a una cárcel cercana, en donde fue hallado muerto a la mañana siguiente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario