Siempre se sintió más cómoda como cantante que como actriz, pero fue su papel de Sandy en la película musical Grease (1978) la que la convirtió en un icono global. Olivia Newton-John ha muerto este lunes a los 73 años, víctima de un cáncer de mama, en su rancho de California (Estados Unidos de América), según ha informado su marido, John Easterling, a través de las redes sociales.

