Uruguay está estancado, quieto, y, para crecer, necesita algunas reformar urgentes. Pero “el sentido de la urgencia no es una característica de los uruguayos”. Así lo entiende el socio de CPA Ferrere y catedrático de Negocios en Universidad ORT Bruno Gili, quien avizora un gobierno con “buenas intenciones” en algunos de los cambios, pero “insuficientes”. Sobre todo, dice, a la hora de que el Estado no siga potenciando las diferencias del mercado, lo que se lograría con mejor educación.