El plan del gobierno británico para comenzar a recuperar la normalidad arrebatada al país por la crisis del coronavirus, bautizado con cierta pomposidad como "Nuestro Plan para la Reconstrucción: La Estrategia del Gobierno del Reino Unido para la Recuperación tras la covid-19”, ha generado confusión y enfado entre ciudadanos, empresarios y los Ejecutivos autónomos de Escocia, Gales e Irlanda del Norte.