El objetivo es hacer un ranking de países, en el que mientras una nación se acerque más a cero es menos frágil económicamente y mientras es más alta la calificación (cercana a 120) es más frágil. Para la edición de 2019, Uruguay se destacó como el país de América Latina con menor fragilidad tras tener un puntaje de 34 unidades. Con ello, logró ubicarse entre las 21 economías menos frágiles.