El Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA) acusó a la DGI de actuar en forma "maliciosa", "temeraria" y mediante "desvíos" al resolver cobrar una millonaria multa a una empresa a la que el organismo acusó de eventual simulación en la compra y venta de oro realizada por casas de cambio de Young hace 8 años. Esta empresa aparecía en los documentos como vendedora del oro que importaban tres argentinos desde el país vecino y Brasil.