Anastasia Starokoltseva, de 12 años, ha fallecido en su escuela en Atenas (Grecia) por un fallo cardiaco, al no poder tomar los fármacos antiepilépticos que necesitaba. La niña estaba excluida del sistema nacional de salud porque su madre, Olena Nicholas, carecía de recursos para cubrir el seguro. El 30 % de la población griega no tiene seguro sanitario.