Todavía no se sabe si la temida policía secreta del régimen egipcio, la Mujarabat está quemando los ficheros de la tortura y la represión, institucionalizadas en el Egipto de Mubarak. La destrucción de las huellas del crimen, junto con el avión presidencial listo en la pista para despegar, son las señales definitivas de la caída de una dictadura.